CTS e ingeniería ¿agua y aceite?

Artículo publicado en el número 90 de la Revista Elemental Watson, número especial CTS de agosto 2019 (ISSN 1853-032X)

Resumen

Mientras la demanda de ingenieros aumenta y se pone de moda la educación STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) para cubrir una gran cantidad de puestos que requieren capacidades orientadas al diseño y producción de productos y procesos que atraviesan casi toda actividad humana, se mantienen vivos algunos problemas conceptuales relacionados con la reflexión sobre qué es la ingeniería y qué es exactamente lo que hace un ingeniero. En una primera mirada pareciera que estas respuestas existen hace mucho tiempo. Sin embargo esto no es así. La naturalización de la actividad del ingeniero probablemente se debe a que existen diversas definiciones institucionales sobre su campo de acción y sobre el tipo de conocimiento que requiere el desarrollo de esas capacidades. Así, la estandarización de los planes de estudio en cada país no se diferencia demasiado entre países y regiones en una especie de acuerdo global sobre qué debe saber un ingeniero.

Revista Elemental Watson especial CTSAceptando la utilidad de este tipo de definiciones para contar con algunos parámetros de equivalencia para los ingenieros que operan en distintas partes del mundo, hay muchas preguntas que permanecen en el sustrato de la actividad y que afortunadamente son tenidas en cuenta por algunos campos de estudio que reflexionan sobre eso. Es decir que pragmáticamente necesitamos esas definiciones, pero conceptualmente todavía tenemos mucho trabajo por hacer. Un buen punto de partida puede ser la afirmación del filósofo español Ortega y Gasset quien afirma que “para ser ingeniero, no basta con ser ingeniero” y agrega “es preciso estar alerta y salir del propio oficio: otear bien el paisaje de la vida, que es siempre total”. En otras palabras, sin una mirada completa de la vida, no hay un buen ingeniero (Ortega y Gasset, 1939). ¿En qué momento un ingeniero tiene la oportunidad de reflexionar sobre la ingeniería en la vida? Probablemente la experiencia diaria indique que es muy difícil que es-to ocurra trabajando en una planta o tratando de cumplir objetivos de producción y rentabilidad. Algunos ingenieros hacia el final de sus carreras realizan alguna reflexión, pero en ese momento parece demasiado tarde.

La etapa de formación de los ingenieros puede ser una buena oportunidad para entender a la ingeniería desde distintos campos de estudio que observan la actividad ingenieril, que estudian su racionalidad, la relación interdependiente con la cultura y con nuestra forma de vida. Cierta-mente esto complejiza la idea de que el ingeniero es un simple solucionador de problemas y, según los autores que seleccionemos, serán sentados en el banquillo de los acusados de destruir el planeta o serán una especie de gurúes de nuestra época. Pero afortunadamente la literatura reflexiva sobre la ingeniería no se resume en estas dos posturas ingenuas.

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