I Encuentro de Culturas Científicas y Alternativas Tecnológicas

Varios miembros del CESIS participaron de los distintos paneles del I Encuentro de Culturas Científicas y Alternativas Tecnológicas organizado por el ONPAT en el Ministerio de Ciencia y Tecnología en la Ciudad de Buenos Aires el 8 y 9 de octubre de 2009.

La complejidad de las decisiones en política científica y tecnológica obliga a abandonar los modelos lineales y las divisiones disciplinares en los que se han venido basado hasta ahora. La búsqueda de modelos abiertos que incorporen alternativas social y medioambientalmente sustentables, gestión transversal y colaboración disciplinar se ha vuelto central a una sociedad que debe encontrar soluciones imaginativas a su esquema actual de producción y consumo.

La división tradicional en disciplinas y sub-disciplinas, al mismo tiempo que promovió la especialización, también contribuyó a la falta de diálogo entre las diversas culturas científicas. Tal incomunicación se instituyó desde las propias currículas de formación científica y tecnológica, las divisiones departamentales, los circuitos académicos, los centros profesionales y las publicaciones relacionadas.

En 2009 se cumplen 50 años de la conferencia de C. P. Snow “Las Dos Culturas”. Ésta representa el reconocimiento inaugural en el mundo académico de la brecha que se abría entre las diferentes culturas científicas. Con el transcurso del tiempo, los problemas señalados en aquel entonces se han vuelvo mucho más complejos y la búsqueda de soluciones mucho más urgente.

En ocasión de la efeméride, se propone repensar la observación realizada por Snow sobre la falta de comunicación entre los propios miembros de la comunidad científica, descripta – en aquel entonces– como el “abismo” entre naturalistas y humanistas. Nos preguntamos ¿cómo esperar discusión donde no hay comunicación? ¿cómo esperar soluciones democráticas sin participación, pluralismo y diálogo?

Si bien en el nivel teórico los límites disciplinares han quedado en muchos casos como una distinción del pasado, las palabras de Snow nos recuerdan hoy que nosotros mismos somos parte del problema en la práctica cotidiana, cuando no conseguimos comunicarnos con el “otro” disciplinar, cuando pensamos e interactuamos sólo en los términos de nuestra (sobre) especialización. Si ampliamos el foco, ante los ojos de la sociedad, todos los perfiles

académicos pertenecen a la misma comunidad “científica – tecnológica”, por el hecho de recibir financiamiento del mismo sistema de promoción del Estado, en nombre del conocimiento y el progreso. Nos preguntamos aquí ¿es posible una “comunidad” sin comunicación?

Desde este punto de vista, el diálogo disciplinar productivo se ha convertido en un desafío previo si deseamos alcanzar el objetivo más ambicioso del diálogo entre ciencia, tecnología y sociedad; sobre los problemas y riegos colectivos y las soluciones que pueden provenir de la colaboración disciplinar y la innovación tecnológica.

Pero ¿cómo entender las diferencias académicas, curriculares y simbólicas? ¿cómo analizar y regular las nuevas prácticas tecnológicas en las sociedades democráticas? ¿cómo ligar los aspectos relacionados tanto con la eficacia, como con la legitimidad, de la constante innovación tecnológica? ¿cómo hacerlo no sólo en la teoría, sino también cómo implementarlo en la práctica? Muchas cosas pueden y deben discutirse en la construcción de una mejor relación entre ciencia, tecnología y sociedad.

El objetivo general del encuentro consiste en contribuir a la construcción colectiva de herramientas de análisis y modelos de decisión que brinden alternativas tanto teóricas como políticas a los esquemas actuales de investigación, producción y consumo. Se espera con ello contribuir a la discusión más general sobre la relación tecnología y democracia.